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Obra de teatro reúne a mujeres a pensar su lugar en la historia

La pregunta sobre cómo se construye la historia, de qué lado estamos, o estuvimos, en el caso de María y Elena, atraviesa “Las Cacerolas Vacías”, obra de teatro en la que estas dos mujeres se encuentran en un funeral de una compañera. Un sepelio vacío, según creen ellas, acompañadas solo del cuadro "Judith decapitando a Holofernes" de Artemisia Gentileschi, hasta que llega otra, una tercera mujer.



Dirigida por Soledad Cruz y como parte de la trayectoria de La Maulina Producciones, “Las Cacerolas Vacías” se estrena este jueves 3 de septiembre en la sala Bunster del Centro Cultural M100.


María y Elena fueron protagonistas de un movimiento femenino que, a comienzos de los años setenta, se organizó para enfrentar al gobierno. Poco a poco el pasado comienza a irrumpir en el presente, revelando las contradicciones de aquellas mujeres que, en medio del caos social, salieron del espacio doméstico para conquistar una voz pública, mientras defendían, paradójicamente, el retorno de un orden que las quería de vuelta en sus casas.


Como señala la directora, la obra se propone discutir con el presente en cuanto “pone en tensión la manera en que construimos la memoria. Muchas veces miramos el pasado desde posiciones muy definidas, pero nos interesaba entrar en una zona menos cómoda: observar a estas mujeres en su intimidad, escuchar sus miedos, sus convicciones y contradicciones, sin borrar por ello las consecuencias de sus actos. La memoria no es solamente recordar lo que ocurrió, sino también preguntarnos desde dónde lo contamos y qué dejamos fuera de ese relato”.


Así, “Las Cacerolas Vacías” transita entre la comedia negra, el grotesco y lo fantástico para adentrarse en los intersticios de la memoria chilena. A medida que los recuerdos se fracturan, aquello que parecía una disputa por el reconocimiento comienza a revelar la violencia que esas mismas mujeres intentaron dejar fuera de su propio relato.


Cuerpos cansados, mujeres mayores

Otro de los aspectos abordados por la obra es el envejecimiento desde la experiencia de las mujeres. “Me duelen las várices, la cadera, las rodillas, el pecho, los dientes…”,  le dice Elena a María en uno de los textos. 


El punto de vista de la obra es el de las mujeres pues, como señala la directora, “nos interesaba que fueran mujeres mayores las que cargaran esta historia. Son cuerpos atravesados por el tiempo, pero también por las decisiones que tomaron, por aquello que defendieron y por lo que prefirieron olvidar. Hay algo muy potente en verlas hoy, cuando ya no ocupan el lugar social que tuvieron, intentando reconstruir quiénes fueron y preguntándose qué quedó de ellas. La vejez aparece no solo como deterioro físico, sino como un territorio desde donde la memoria vuelve, se contradice y también pasa la cuenta”.



“Como los hombres, pues niña, ellos no sienten remordimientos”, comenta María en uno de los textos; quien también cuestiona el inexistente reconocimiento por lo que ellas hicieron pensando que era lo correcto: “ni una película, ni un documental, ni una obra de teatro nos hicieron”. Y sigue: “no somos reconocidas por la derecha y somos despreciadas por la izquierda, en dónde estamos?”.


“Quizás nos equivocamos, Elena, quizás nos equivocamos”, sigue en la obra la misma protagonista. 


“Nos interesaba mirar la historia desde un lugar incómodo, desde mujeres que fueron protagonistas de un momento político pero que prácticamente desaparecieron del relato posterior. La obra busca entrar en sus contradicciones, preguntarnos qué las movilizó, qué lugar conquistaron y qué ocurre cuando, muchos años después, deben volver a mirar las consecuencias de sus propias decisiones”, concluye Soledad Cruz, la directora.


Sobre la compañía

La Maulina Producciones es una compañía y plataforma de creación escénica liderada por la directora, actriz y productora Soledad Cruz, que articula equipos interdisciplinarios de artistas en torno a proyectos de creación, producción y gestión cultural. Su trabajo se desarrolla desde una búsqueda autoral vinculada a la memoria, el patrimonio, la identidad y el territorio, entendiendo el teatro como un espacio capaz de volver a mirar aquello que forma parte de nuestra historia y de nuestros imaginarios colectivos.


Coordenadas

“Las Cacerolas Vacías” se presenta de jueves a domingo, entre el 3 y el 13 de septiembre en Centro Cultural M100. Específicamente, se monta en Espacio Patricio Bunster. Las funciones son de jueves y viernes a las 20:00 hrs. y sábados y domingos a las 19:00 hrs.

Las entradas están disponibles por el sistema Ticketplus. Los jueves tienen un valor de $4.000. Toda la información en el sitio de M100. 


Ficha artística 

Texto: Iván Fernández

Dirección: Soledad Cruz Court

Asistente Dirección: Nicolás Pavez

Actrices: Tamara Ferreira, Carol Henríquez y Bárbara Mártin

Voces: Orlando Alfaro, Macarena Guzmán Rivas y Isidora Khamis

Universo Sonoro: Alejandro Miranda

Diseño Escenografía e Iluminación: Rocío Hernández

Realizador de escenografía: Fernando Quiroga

Diseño de Vestuario: Daniela Portillo Cisterna

Realizadora de vestuario: Daniela Espinoza Barría

Diseño y realización de prótesis y pelucas: Franklin Athos, Muto Studio, Javivi Misle, Fernanda José, Krystal Doll

Visuales: Alex Waghorn

Producción: Macarena Guzmán Rivas 

Prensa: Francisca Palma 

Diseño gráfico: Eduardo Filla

Mediación: Lorena González 

La Maulina Producciones

 
 
 

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